10 alimentos de temporada

TOP 10

¿Por qué es importante comer fruta y verdura de temporada?

  1. Son más sanas: Mantienen intactas sus propiedades y nutrientes.
  2. Tienen más sabor: Al cultivarse de la manera tradicional con suelos adecuados y las condiciones climáticas y no en invernaderos dónde ya hay ,más tcnología que tierra,  se garantiza su olor, textura y sabor naturales.
  3. Son más baratos. Los alimentos de temporada permiten que durante un periodo del año la disponibilidad en las tiendas de estos productos sea mayor. Por lo que al aumentar la oferta, el precio disminuye.
  4. Son más ecológicos. Al respetarse el ciclo natural y la zona de producción de los alimentos se evita la contaminació y emisión de gases CO2 perjudiciales para el medio ambiente, así como la contaminación en la fabricación de material de embalaje, consumo energético y transporte.
  5. Permite mantener la economía local. Consumiendo productos que no han sido importados de otras zonas, nos ayuda a favorecer la producción local y a promover el comercio de proximidad, con beneficiosas ventajas económicas y ambientales.Productos de kilómetro 0.

10 ALIMENTOS DE TEMPORADA

 1- Judías verdes: con ellas podemos hacer un buen plato rico y sano, salteaditas con jamón es como me gustan más a mi.

2- Acelgas: Contienen grandes cantidades de folatos, los cuales colaboran en la formación de los glóbulos rojos y blancos y los anticuerpos del sistema inmunitario.

Una receta que personalmente me encanta son las “Acelgas a la basca”, perfectas para acompañar algun pescadito.

3- Guisantes:Estos son una buena fuente de minerales como el potasio, el fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro, zinc y selenio. Los mejores guisantes los del Marseme sin duda.

Mi receta favorita con guisantes es “Guisantes ahogados” o lo que es en catalán “Pèsols ofegats”. Buenísima! Esta seguro que os la cuelgo dentro de poquito porque hace días que quiero hacerla 😉

4- Habas: Son ricas en proteína vegetal de excelente calidad biológica, también poseen hidratos de carbono que nos dan energía, fibra que nos ayuda a regular el tránsito intestinal y su contenido en grasas es casi nulo.

En el blog de Paleogourmet podéis encontrar otra de mis recetas favoritas “Habas a la catalana”

5- Espárragos blancos y trigueros: Posee muchos antioxidantes, colocándose entre las mejores frutas y vegetales por su capacidad de neutralizar las células dañadas.

Y qué decir de los espárragos, estan buenos de todas las maneras, a la brasa, a la plancha, en ensalada….

6- Zanahorias: Sanísimas y muy buenas para la vista, tienen mucha vitamina A, esta vitamina se situa en la retina y facilita la correcta visión.

Una receta divertida son las croquetas de zanahoria.

7- Pimientos: El pimiento destaca por su alto contenido en vitamina C y vitamina B6, la cual es fundamental tanto para la parte cerebral como para el sistema nervioso central en sí.

Asados, en un sofrito, rellenos, confitados, los pimientos son una de las verduras más versátiles y que se puede usar en la mayoria de platos.

8- Nísperos: Además de estar buenísimos son unos protectores del hígado naturales y muy depurativos, además ayudan a reducir el colesterol.

Un buen sorbete de nísperos es una receta original y refrescante, que ahora que viene el veranito apetece mucho.

9- Albaricoques: El albaricoque es rico en vitaminas (provitamina A y vitamina C), y minerales (como el potasio, calcio y magnesio). También van muy bien par a la hipertensión.

Para mí como mejor estan son al natural…pero podéis hacer pasteles, melemeladas y un sinfín de recetas.

10- Fresas: son un alimento rico en vitamina C, un antioxidante que es importante para el sistema inmunológico y para la salud de la piel.

Típico y tópico pero para mí las fresas con nata son una debilidad…

 

¡Espero que os haya gustado este post y os anime a comer verdura de temporada! 😉

PAN CON COCOTTE

2

El pan…este alimento que todos consumimos y que personalmente creía que era muy difícil hacerlo, de entrada estaba un poco nerviosa, pero…¡ha quedado buenísimo! De hecho os animo a todos a probarlo, porque visto lo visto creo que una vez por semana voy a hacerlo, ya que cada vez más el pan que compro no me deja muy contenta.

Esta receta es de pan blanco, pero más adelante probaré con alguno de nuezes (que me encanta), o cambiando de harina, haciendólo con trigo sarraceno, una harina apta para celíacos. La receta la saqué del blog Reblogzándolo todo, aquí os la dejo:

INGREDIENTES
  • 625 gr de harina (no hace falta que sea de fuerza, a mi me funcionó con harina normal)
  • 35 gr de levadura fresca (en algunos supermercados o panaderías la venden)
  • 250 gr de leche
  • 2 huevos pequeños
  • 125 gr de mantequilla con sal
  • 20 gr de azúcar
PROCESO

Primero de todo se debe templar la leche para después disolver en ella la levadura.

En un bol grande ponemos la harina en forma de volcán, en el medio volcamos la leche (con la levadura disuelta), los huevos, el azúcar y la mantequilla reblandecida (yo no tenía mantequilla con sal, así que le añadí sal a la mezcla). Ahora es el momento de mezclar los ingredientes. Primero con una cuchara de madera y luego con las manos, al principio cuesta unpoco porque está muy pegajoso pero poco a poco se va volviendo más elástica la masa y va cogiendo cuerpo. Debemos amasarlo durante 5 minutos. Mientras amasamos va bien ir parando y dejando descansar la mezcla, ya que la levadura también “trabaja” cuando no se amasa.

Luego untamos la cocotte con aceite, ponemos la masa en forma de bola y la tapamos con papel film, a fin de evitar corrientes, y dejamos la cocotte dentro del horno (sin encender) una hora, hasta que haya doblado su volumen, a mí me subió muchísimo quedé gratamente sorprendida.

Una vez ha doblado el volumen debemos volver a amasar para quitar el aire, unos 5 minutos más amasamos, y la dejamos descansar mientras limpiamos la cocotte, que debe quedar bien seca.

Le ponemos papel de horno por dentro, espolvoreámos la masa con harina y la metemos dentro de la cocotte. Con un cuchillo cortamos la superficie, hay distintos cortes yo hice el típico de una cruz pero podemos hacer uno solo, un quadrado…etc.

Sin precalentar el horno, introducimos la cocotte tapada con su respectiva tapa, en el horno, ponemos el modo abajo-arriba a entre 220ºC-250ºC, yo lo puse 225ºC, esto de las temperaturas cada unos sabe cómo trabaja su horno….Debe cocer unos 50 minutos – 1 hora más o menos, y a los 5 minutos antes de finalizar destapamos la cazuela para que se dore la superfície.

Sacamos el pan del horno y lo ponemos encima de una rejilla para que se enfríe.

¡Una vez frío ya podréis disfrutar de vuestro propio pan hecho en barro! 😉

 

 

Bienvenidos

Bienvenidos  a nuestro blog,

Hemos creado este espacio para poder compartir recetas y trucos para cocinar con utensilios de barro.

Así que si tenéis alguna  receta que queréis compartir no dudéis en mandárnosla y la publicaremos, también queremos deciros que si tenéis dudas sobre el uso de estos utensilios y su cuidado…aquí estamos para resolverlas!

Esperemos que disfrutéis mucho cocinando con cazuelas! 😉